martes, 29 de mayo de 2007

Amigas del alma


No hay nada más placentero, ni programa mejor que reunirme un sábado a la noche ( o cualquier otro día) con mis amigas de siempre, mis amigas de la infancia. Siento una gran emoción cada vez que estamos juntas, porque hemos podido mantener a lo largo de treinta y pico de años una gran confianza, un gran cariño, un enorme afecto...


A lo largo de la noche recorrimos infinidad de temas, algunos que nos preocupan y otros de pura frivolidad. Pero, como no podía ser de otra manera dentro de los que nos preocupan, surgió mi imposibilidad de ser madre (mientras nuestros maridos hablaban de otra cosa, obvio!). Yo, ya un poca cansada de lo mismo, me limité a escuchar las opiniones de mis amigas y para mi gran sorpresa descubrí posturas muy diferentes de cada una ante mi situación:


M. es mi amiga/hermana, soy madrina de su hijo, hemos vivido juntas, nos adoramos. Ella siente una profunda tristeza porque todo lo que habíamos imaginado para nuestros hijos sólo se concretó en sus hijos, entonces insiste en que tengo que agotar tooooodo para conseguir ser madre y hasta a veces me reprocha que estoy muy relajada...plop!


A. es mi amiga, fue mi compañera de trabajo, es una persona en quien confío plenamente y ella dice que quizás aún no necesite ser madre porque vé que en otros aspectos de mi vida he conseguido mucho, que soy "fértil" en ese sentido y que esta imposibilidad me permitió tener otro proyecto de vida que ellas no pudieron desarrollar porque hace 10 años que están criando niños...plop!


En otro momento quizás sus comentarios me hubiesen molestado, pero hoy sólo me hicieron sentir una infinita emoción porque sólo quienes te quieren de verdad, son capaces de entristecerse y a la vez de sumarse a tu deseo con tanta pasión. Por eso una vez más las elijo como mis amigas del alma, con las mismas ganas que nos unimos allá lejos y hace tiempo en la salita de 5.

viernes, 4 de mayo de 2007

El tiempo no para


Siento, con incertidumbre y cierto toque de dramatismo, que mis posibilidades de ser madre se diluyen como lágrima en el mar, es inevitable... el reloj biológico existe y el tiempo no para.

Más allá de mi convicción de darle batalla al tiempo no puedo ignorar el retumbar de los años tras de mí, siento como que un gran monstruo me persigue, que ha estado diez años al acecho y que ahora ha salido a devorarme.

No puedo dejar de pensar que mi momento es hoy, porque quizás mañana ya sea tarde, creo que no podría soportar el veredicto del destino anunciándome que mi niño no existe, NO LO QUIERO ESCUCHAR...

Por eso estoy dispuesta a ganar la pulseada, poniendo todo y más de mí... esperando finalmente sacarle la lengua al monstruo.

lunes, 23 de abril de 2007

Pobre niño



Hace unos días me quedé espantada al leer una noticia sobre un niño de 6 años que había ido a pescar ¡solo! a un zanjón y desapareció. Lo peor eran las hipótesis que manejaban sus padres: que lo podían haber matado unos narco, que era un ajuste de cuentas relacionado a la prostitución o que se podía haber ahogado... Hijos de perra, ¿nunca se les ocurrió acompañarlo entonces? Después de unos días el niño apareció muerto flotando en el río.

Puedo entender que una madre se prostituya, puedo entender la ignorancia, puedo entender la marginalidad pero no puedo entender que los niños estén tan descuidados, NO LO PUEDO ENTENDER!

Pienso cuánto se fue con la vida de ese niño: se fue su sonrisa en una carita pícara, se fueron sus manitos pescadoras, se fueron sus ganas de jugar, se fueron sus ilusiones... Quizás se fue siguiendo una hilera de ángeles.

Se me estruja el corazón pensando en ese chico, que era...un pobre niño.

Perdonen, no quiero juzgar a la gente que vive en situaciones extremas pero hoy no puedo, porque los niños también mueren.

domingo, 22 de abril de 2007

A mis amigas "blogueras"


Aunque la infertilidad me puso en un lugar muy jodido, no puedo dejar de agradecerle ¡sí, agradecerle! que me cruzó virtualmente con personas realmente maravillosas. Cuando empecé a tratar de entender lo que me pasaba me encontré casi sin querer en un foro armado por K y de ahí en más pude seguir transitando este camino de la mano de mis amigas de www.infertilidad-ar.com.ar

Juntas recorremos día a día todas las emociones que nos desvelan en este intento de ser mamás y así vamos entre espemogramas, laparoscopías, análisis, IIU, FIV, ICSI, ovodonación...hacia el encuentro con nuestros hijos y es realmente MARAVILLOSO.

Pero...además "las chicas superpoderosas" como dice Natiz, comenzaron a incursionar en esto de los blogs y me dieron el impulso de tratar de poner en palabras nada menos que mi vida. ¡Sí chicas, declarénse culpables!

Por eso desde este lugar pequeñito, lejos de la gran ciudad les digo GRACIAS a todas las que participan en el foro y muy especialmente a las "bloggeras" Natiz, Clam, Carolinita, Moni, Monita, Verte, Dana y...no sé si me olvido de alguien. Prometo poco a poco embellecer este espacio y tener algo interesante que contar, eso sí nunca tan bien contado como lo hacen ustedes...¡genias!

sábado, 21 de abril de 2007

Querer ser padres y no poder

Vuelvo el tiempo atrás en mi memoria y no puedo recordar desde cuando está en mi el deseo de ser madre, cuando acordé la vida me sorprendió en medio de este deseo irrefrenable que muchas veces ha intentado apagarse pero que gracias a una mínima llamita ha vuelto a encender...
Nada es fácil en este camino de querer ser padres y no poder. Todo lo que una vez imaginé, mes a mes se hace añicos en mi cara pero me obliga a tejer nuevas esperanzas. Y así vamos...tejiendo esperanzas desde hace 10 años, sé que algún día (que sea pronto porfi) el resultado va a ser maravilloso. Mientras tanto voy al galope loco, muchas veces sin saber hacia donde.
A veces me pregunto ¿Por qué a mí?, trato de fabricar respuestas y me invento: porque tengo un marido que me ama aún sin hijos, porque tengo a mis padres y son incondicionales, porque mis hermanos y sobrinos son "lo más", porque mis amigas me bancan, porque crezco en mi profesión cada día, porque Dios sabe que he podido pasar pruebas de fuego... Pero ¡ojo! que no suene a resignación porque también tengo la certeza que en algún lado me espera mi milagrito...porque Mi ilusión vale.